Unión Obrera Metalúrgica SECCIONAL VICENTE LOPEZ
Unión Obrera Metalúrgica SECCIONAL VICENTE LOPEZ
Historia UOM Vicente López

Historia

UOM Seccional Vicente López — desde 1962

1962 Los orígenes de la Lista Marrón

En la ciudad de Vicente López, más específicamente en la localidad de Munro, durante los primeros meses del año 1962, comenzó a gestarse en la seccional un movimiento interno impulsado por el descontento de muchos compañeros de fábrica, quienes reclamaban una mejor asistencia.

Fue así como, junto a Virtorio Calabró (Secretario Adjunto), Jacobo Apelhans (Secretario Administrativo) y otros compañeros de la Comisión Directiva de aquel entonces, comenzaron, junto a delegados de distintos establecimientos, a forjar la idea de presentar una lista que reflejara los deseos de la mayoría de los compañeros, dispuestos a trabajar para generar un cambio, con el convencimiento de que, con el esfuerzo de todos, podrían lograrlo.

Acompañados por un número importantísimo de compañeros delegados, entre los cuales mencionaremos solo algunos de los tantos que generosamente apoyaron este emprendimiento, se encontraban los señores Napal, Borda, Siaceta, Ormeño, García, Benítez, Leboso, Cisneros, Urquiza, Sánchez, Riera, Muller, Braga, Lucero, Trosler, Servioli, Núñez, Torres, Ríos, Reyua, Juárez, Gutiérrez y Di Natale.

1965 Nueva victoria y consolidación

En 1965 se convocó nuevamente a elecciones, en las cuales volvió a imponerse la Lista Marrón, esta vez por un margen mayor de votos que en la elección anterior. En esa oportunidad, sus directivos fueron: Victorio Calabró (Secretario General), Pereyra (Secretario Adjunto), Néstor Pozzi (Secretario Administrativo), Gregorio Minguito (Secretario de Organización), Antonio Cattaneo (Tesorero), Sánchez (Protesorero), Ferratez (Secretario de Actas), Montero (Secretario Social) y Bueefer (Vocal).

Desde entonces, la Lista Marrón conduce los destinos de la seccional Vicente López, dando siempre una muestra acabada de conducción basada en el sacrificio y el trabajo constante, acompañada mayoritariamente por el voto de nuestros compañeros.

Hoy, esta agrupación metalúrgica mantiene vivo el espíritu de sacrificio de aquellos compañeros que iniciaron esta Lista en el ya lejano 1962. Del mismo modo que en aquellos tiempos, la agrupación continúa nutriéndose del compromiso de los delegados de los establecimientos que integran esta gran seccional.

Como compromiso inalterable, les decimos a los compañeros metalúrgicos de Vicente López que esta fue, es y será nuestra consigna: trabajar por nuestros afiliados y por su grupo familiar.

Con el ejemplo permanente que nos legaron los hombres y mujeres que integraron e integran esta agrupación, nos propusimos, a lo largo de estos años, mantener una acción constante que reflejara nuestras ideas. Una línea de trabajo orientada a los trabajadores y a sus familias, en la búsqueda permanente de objetivos y en el deseo de organizar acciones destinadas al bienestar de los metalúrgicos de nuestra seccional.

Nos gustaría compartir con ustedes algunos de los eventos y actos organizados por esta agrupación, gracias al voto de confianza recibido por parte de nuestros afiliados en los distintos períodos.

1973 – 1974 Primeras actividades sociales y deportivas

Hemos crecido con el paso del tiempo, atravesando muchísimas dificultades producto de las diferentes circunstancias que vivió nuestro país. Entre tantos eventos organizados, recordamos especialmente que, allá por 1973-1974, logramos llevar adelante campeonatos de fútbol para mayores y menores, en distintas categorías, siempre compitiendo entre los establecimientos de nuestra seccional.

En ese entonces también pudimos llevar de vacaciones a los hijos e hijas de nuestros afiliados a distintos lugares del país, como por ejemplo Mendoza, Córdoba y Mar del Plata.

Con la colaboración de delegados y delegadas de distintos establecimientos, quienes desinteresadamente vendieron rifas de casas, autos y electrodomésticos, logramos reunir parte de los fondos necesarios para trasladar a los niños en micros hasta los lugares de veraneo. También contamos con la ayuda solidaria de algunos padres que, de manera generosa, nos acompañaron para alcanzar esos objetivos comunes que siempre nos impulsaron.

Asimismo, por aquellos años pudimos concretar la compra del edificio donde hoy funciona nuestro sindicato, con la idea de sostener el crecimiento constante con el que nuestra seccional se ha manejado durante todos estos años.

A su vez, junto con otros sindicatos de gremios hermanos, participamos en planes de vivienda en distintos lugares. Por ejemplo, junto a la CGT, en el emprendimiento desarrollado en el campo ROSSI, en la localidad de MALVINAS ARGENTINAS. Dichos proyectos se vieron interrumpidos por los golpes militares y, en otras oportunidades, por la falta de los fondos necesarios para concretar algo tan importante como brindar vivienda a nuestros afiliados.

1976 Tiempos difíciles — el golpe de Estado

Luego, como en tantas otras ocasiones, nos encontramos nuevamente con sucesos que marcaron la historia de nuestra patria. Allá por 1976 se producía el golpe de Estado que dejaría una profunda huella en nuestra actividad y en los destinos de todos los argentinos.

Con la prohibición de los derechos constitucionales, organizaciones como la nuestra no pudieron continuar con su tarea, tanto en lo sindical como en lo social. Fueron tiempos muy difíciles que esta, como tantas otras organizaciones, supo soportar.

Con muchísimo esfuerzo logramos sostener la organización para la cual habíamos sido elegidos, recorriendo los establecimientos, dialogando con nuestros afiliados e incluso cobrando, pese a la prohibición, la cuota sindical.

Sin medios económicos, tratábamos de mantenernos activos a pesar de la persecución y del encarcelamiento de nuestros dirigentes. Así pudimos atravesar los largos años que duró la última intervención, rogando que nunca más tengamos que vivir tanta crueldad.

1982 – 1986 Regreso a la democracia y reorganización

En 1982 comenzó una etapa de reorganización en la vida de los metalúrgicos y también en la del país. Con el regreso a la democracia en 1984, nuestro gremio y, por ende, nuestra agrupación, retomaron nuevamente su actividad, organizando aquello que siempre supimos hacer: campeonatos de fútbol, peñas y distintos eventos dirigidos a los compañeros trabajadores.

Estas actividades permitieron fortalecer los vínculos entre los afiliados, generando amistad, compañerismo y un espíritu solidario digno de los trabajadores metalúrgicos de una seccional como la nuestra.

Como complemento de estas acciones, allá por agosto de 1986, organizamos una jornada especialmente dedicada a los niños. Contratamos al Italpark para que los hijos de nuestros afiliados pudieran disfrutar de los juegos que tanto deseaban y que muchas veces no podían alcanzar.

Durante largo tiempo, los delegados trabajaron organizando rifas, cenas y todo tipo de alternativas que permitieran recaudar el dinero necesario. Junto a la Comisión Directiva, pudimos apreciar desde muy temprano la llegada de los micros que, desde distintas localidades, transportaban a los trabajadores y a sus hijos.

Entre 5000 y 6000 personas llegaron dispuestas a disfrutar de un día diferente. Con la entrega de golosinas, el transporte y el ingreso gratuito, todos pudimos sentir la alegría de compartir una jornada de diversión sana y en familia.

Al año siguiente tuvimos la oportunidad de organizar, con la fiscalización de la federación ciclista de la zona, una jornada deportiva en la localidad de Munro, sobre la avenida Mitre, en pleno centro comercial. Durante todo un día, en distintas categorías, disfrutamos del colorido, de las vestimentas y del enorme esfuerzo de los competidores, en una verdadera fiesta del deporte.

Más adelante se pudo contratar un circo en el Parque Sarmiento, cercano a nuestra seccional, para asistir a sus funciones. Durante toda la jornada y en distintos horarios, la concurrencia de padres e hijos colmó las instalaciones para disfrutar de magos, payasos, equilibristas y de todas las actuaciones de los artistas del entretenimiento, que alegraron por igual a grandes y chicos.

En otra oportunidad, pudimos deleitarnos en las instalaciones del Parque de la Ciudad. Del mismo modo, con micros a cargo de la seccional Vicente López, las familias metalúrgicas pudieron pasar un día completo con juegos, recreación y, por sobre todas las cosas, una jornada de alegría sana, cargada de paz y diversión. En aquella ocasión también se entregaron sándwiches, bebidas y golosinas, aprovechando un día esplendido a pleno sol, lleno de entusiasmo e ilusión.

Tiempo después nos propusimos, además, entregar guardapolvos para los niños en edad escolar. A través de los delegados de los distintos establecimientos se recepcionaban los talles correspondientes, tanto de mujer como de varón, procurando ayudar a los padres con parte de los gastos que cada año implica el inicio escolar. Este logro se ha repetido desde tiempo atrás y, en el futuro, si las posibilidades lo permiten, trataremos de ampliarlo.

Como compromiso, nos hemos impuesto también organizar cada año una despedida de fin de año, que en ocasiones alternamos con el Día del Trabajador Metalúrgico, con el objetivo de agradecer el sentido de pertenencia que nuestros trabajadores sienten por la organización. Para ello, se organizan picnics a la canasta donde cada afiliado, junto a su familia, puede disfrutar de juegos inflables, payasos, entretenimiento y bailes familiares con la participación de todos. En estas oportunidades también se monta un operativo de micros en distintas localidades, entregando desde la agrupación juguetes y golosinas, procurando la felicidad de cada familia presente.

2001 – 2002 La crisis y la resistencia de la organización

Sin embargo, en los últimos tiempos de esta etapa, luego de la crisis del 2001-2002, las empresas —al igual que el país— se vieron sumergidas en una profunda falta de trabajo, situación que afectó tanto a los trabajadores como a nuestra organización, dificultando muchas de las actividades que deseábamos llevar adelante.

Pese a todo ello, esta organización, junto a la agrupación, continuó intentando proyectar acciones con enormes dificultades, manteniendo la entrega de guardapolvos, la organización de campeonatos de fútbol y otras actividades, tratando siempre de brindar lo máximo que estuviera a nuestro alcance.

Con los cambios que comenzaron a producirse en el país, observamos una paulatina recuperación del movimiento productivo. Lentamente la actividad volvió a ponerse en marcha y, con ello, notamos mejoras en los establecimientos, los cuales incorporaron más personal y, salvo algunas excepciones, la rueda de la producción volvió a girar.

A partir de esta recuperación retomamos proyectos que, de manera temporaria, habían quedado en suspenso. Fue así como comenzamos la reforma de nuestra Clínica Mariano A. Crespo.

Obras Reforma y reinauguración de la Clínica Mariano A. Crespo

En Munro, los servicios de salud necesitaban un cambio profundo, y nuestros trabajadores junto a sus familias merecían contar con una atención mucho mejor. Cuando debimos disponer el cierre de la clínica Augusto T. Vandor, en la localidad de Tigre, y de la Clínica Maternal San Fernando de esa misma localidad, nos propusimos concentrar todos nuestros esfuerzos en brindar a nuestros afiliados las mejoras necesarias.

Comenzamos a trabajar renovando por completo los consultorios de Munro. Ampliamos las instalaciones con la meta de incorporar nuevas especialidades y cedimos el salón de actos que se encontraba en el primer piso, logrando así extender el sector de traumatología. De esta manera, hoy se brinda una atención mayor y de mejor calidad tanto a personas con discapacidad como a quienes requerían, en gran número, tratamientos de rehabilitación.

Dicho proyecto demandó una inversión muy importante. Durante el tiempo que duraron las obras ocasionamos algunas molestias, ya que el objetivo fue realizarlas sin cerrar la clínica. Gracias a la comprensión de nuestros afiliados y al esfuerzo de todos, pudimos reinaugurar nuestra querida Clínica Mariano A. Crespo. El objetivo fue cumplido con gran satisfacción.

Obras Nuevo salón de actos y actividades socioculturales

Debido a la cesión de nuestro salón de actos, nos vimos en la necesidad de buscar un nuevo espacio donde realizar congresos y otras actividades que desde hacía tiempo veníamos proyectando, relacionadas con lo cultural, lo social y, fundamentalmente, con la capacitación de nuestros delegados.

Como en oportunidades anteriores, y luego de una búsqueda cuidadosa, compramos un local cerrado cercano a nuestra seccional. Proyectamos la reforma necesaria para adecuarlo a nuestras necesidades.

Hoy podemos decir con orgullo que hemos inaugurado nuestro salón de actos y actividades socioculturales, con el objetivo de brindar a nuestros afiliados, así como también a la comunidad de Munro, un espacio digno y moderno, dotado de las condiciones necesarias en materia de infraestructura, aulas de capacitación, gimnasio y áreas de reunión.

En dicho espacio también funciona nuestro centro de Jubilados Metalúrgicos (Zona Norte), cuyos integrantes se reúnen y desarrollan sus actividades, constituyendo un verdadero orgullo para esta Comisión Directiva.

Obras Predio de esparcimiento en Manuel Alberti

Junto con estos proyectos, también nos propusimos concretar otra obra largamente anhelada, que por distintas razones debimos postergar durante mucho tiempo. Cuando compramos los campos de López Camelo, la intención era construir un camping propio para nuestra seccional, de modo que nuestros afiliados contaran con instalaciones propias y no dependieran de las que U.O.M.R.A. ya poseía en otros lugares.

En los últimos tiempos renovamos ese proyecto y salimos a buscar, dentro de la zona de influencia de Vicente López, un espacio lo suficientemente amplio como para contar con todas las comodidades necesarias. Luego de una extensa búsqueda, logramos adquirir un hermoso predio de alrededor de ocho hectáreas, con bellísima arboleda, ubicado en la localidad de Manuel Alberti, partido de Pilar, estación perteneciente a la línea del ferrocarril M. Belgrano Norte.

En ese lugar funcionaba anteriormente un establecimiento dedicado a la cría de caballos de polo. Encargamos entonces el diseño y el proyecto de lo que, en un futuro cercano, sería un verdadero espacio de esparcimiento para los metalúrgicos de Vicente López y sus familias.

Pensado para el descanso merecido luego de la jornada laboral, construimos vestuarios cómodos para hombres y mujeres, con baños, duchas y el servicio médico necesario para su correcto funcionamiento.

El predio fue dividido en tres grandes sectores. En uno de ellos funcionará todo lo referido al deporte: canchas de fútbol, paddle y un polideportivo techado donde podrán practicarse baby fútbol, vóley, básquet y cualquier otra disciplina que se considere conveniente.

En el sector central ya se inauguró, además de los vestuarios, el área de piletas. Se construyó una hermosa piscina de amplias dimensiones, con un sector de poca profundidad exclusivo para niños y otro destinado a mayores. Todo el espacio fue parquizado, contando con la privacidad necesaria para la familia. También se construyeron parrillas en cantidad suficiente para que cada afiliado pueda disponer de su lugar y preparar su asado.

Asimismo, se modificó el ingreso al predio para brindar mayor comodidad y seguridad, tanto para quienes concurren al lugar como para quienes controlan el acceso, organizando además el estacionamiento de vehículos y orientando a los visitantes.

Como proyecto futuro se prevé la construcción de un quincho con capacidad para 622 personas sentadas, destinado a eventos organizados por el gremio y también a espectáculos artísticos, pensando en una nueva forma de generar actividades sociales para la familia metalúrgica. El mismo contará con una cocina amplia, con salida a ambos costados, para brindar una mejor atención a los concurrentes.

También contaremos en el futuro con un espacio destinado a aquellos afiliados que deseen instalar carpas en un sector especialmente preparado. Los acampantes podrán disponer de todas las comodidades, procurando que su estadía sea segura y placentera.

Como en aquel entonces, y también en la actualidad, nos preocupamos por servir y no por ser servidos. Siempre hemos procurado que nuestros afiliados y su grupo familiar reciban de todos nosotros lo mejor. Estamos convencidos de que la única manera de obtener el respaldo de nuestros afiliados es demostrando que las obras realizadas tienen como finalidad hacer sentir a los trabajadores metalúrgicos de la seccional Vicente López cada día más identificados con esta frase: Mejor que decir es hacer, y mejor que prometer es realizar.